Ok, regresemos 15 años en el tiempo cuando nadie podía entender que David Beckham abandonara el Real Madrid. En 2007 a sus 31 años, se pasó a Los Ángeles Galaxy de la MLS con un recorte salarial del 70 %. De cobrar 20 millones de dólares pasó los 6.5 y se anotó en una liga que apenas tenía diez años de vida. Lo que parecía algo totalmente incoherente fue una de las mejores estrategias económicas que lo llevaron a ganar más de 500 millones de dólares.

La clave es que Beckham negoció un porcentaje de todos los ingresos del equipo: eso incluía desde merchandising, tickets y sponsors, hasta hot dogs y cerveza que se vendían en los partidos. Así su entrada final fue de 50 millones al año y se convirtió en el jugador mejor pagado del mundo.
El inglés también negoció el derecho a comprar un equipo de la MLS por 25 millones de dolares al retirarse. Es por eso que cuando en 2020 el Inter de Miami pasó a formar parte de la MLS, Beckham no tuvo que abonar los valores habituales de los clubes que, con la expansión a 7 franquicias nuevas, las cifras aumentaron de 100 a 325 millones, pero ese acuerdo le permitió poner la firma por mucho menos. Y si tomamos en cuenta que el Inter Miami está valuado en 585 millones de dolares, David Beckham asumió un gran riesgo y fue recompensado al convertir su salario anual de 6.5 en la MLS en más de 500 millones.

Genio dentro y fuera de la cancha, ¿no?. El negocio es un deporte y el deporte sabe todo sobre ganar.





Deja un comentario