Solo dos países del mundo poseen cascadas petrificadas. Uno de ellos es México.

Además de México, existe otro país del mundo que posee cascadas petrificadas: Turquía. Estas formaciones geológicas se traducen en maravillas naturales y ofrecen una experiencia inigualable e inolvidable que conecta con su pasado y la civilización zapoteca.
En el territorio azteca, estas cascadas detenidas en el tiempo se encuentran en el Estado de Oaxaca. Los pueblos prehispánicos se beneficiaron de los manantiales de este sitio y utilizaron su agua para riego. Pero, además, la zona tuvo una importancia cultural y religiosa relacionada a rituales y prácticas ceremoniales, vinculadas al recurso vital y sagrado de las culturas mesoamericanas: el agua.

Hierve el agua se conforma por una serie de cascadas petrificadas que se caracterizan por su color blanco y su inmensidad (miden más de 200 metros de altura). Se formaron hace millones de años por escurrimientos de agua carbonatada, cuya corriente se origina en los manantiales que están en la cima de la barranca. A su vez, estos manantiales crean un espectáculo único: son pozas de agua templada y color turquesa que se emplean como balnearios naturales (¡y como un increíble escenario para tomarse fotos!).
En MGM te invitamos a conocer más de los destinos naturales que nuestro hermoso país tiene para compartir.





Deja un comentario